“Con trabajo diario, buena organización, una buena base empresarial y mucha constancia los riesgos se minimizan”
Joaquín Camacho, Franquiciado de Istanbul Döner Kebap.
"Me considero bastante analítico con mi trabajo, constante y exigente conmigo mismo. Siempre intento llevar al día la gestión del negocio para evitar imprevistos y poder tomar decisiones acertadas. Trato de incorporar novedades para no caer en la rutina que, sin duda, sin el apoyo de la franquicia sería bastante posible”. Así se define Joaquín Camacho, granadino de 34 años, al frente de una franquicia de la cadena Istanbul Döner Kebap. Licenciado en derecho y master en relaciones internacionales y administración de empresas, Joaquín entró en el sector de la restauración mientras estudiaba, gracias al negocio hostelero de su familia, un restaurante que a día de hoy sigue funcionando. “Además de la franquicia de Istanbul Döner Kebap, actualmente poseo otro negocio de restauración de tradición familiar y estoy involucrado en dos proyectos más, uno relacionado con restauración y el segundo, un proyecto tecnológico y reciclado”.
En julio de 2006, Joaquín entró a formar parte de Istanbul Döner Kebap con un local de 120 metros cuadrados en el centro comercial Kinepolis de Granada. “Está ubicado en una gran esquina del centro comercial, de paso obligado a la entrada y salida de los cines”. Actualmente, este emprendedor cuenta con cuatro empleados a jornada completa y un extra para fines de semanas en su franquicia de Istanbul Döner Kebap. “Llevan conmigo desde el inicio de la actividad. Les escogí por su experiencia anterior y su disposición de trabajo en equipo (que es fundamental en fast food)”.
Ya son unos años de trayectoria en el sector de la hostelería. Tiene experiencia. Y con esta experiencia, le pedimos a Joaquín recomendaciones para aquellos que empiezan: “Iniciar un negocio supone evidentemente un riesgo ya que depende de muchos factores. Pero con trabajo diario, buena organización, una buena base empresarial y mucha constancia los riesgos se minimizan”. Para este franquiciado, las claves del éxito son, de inicio, “una buena base y experiencia empresarial, disponibilidad y compromiso indefinido y sin horarios, actitudes en gestión y contabilidad, conocer a fondo el sector y, en particular, el potencial del local”. Además, Joaquín considera básico motivar e incentivar a los empleados para generar un buen ambiente de trabajo y, por supuesto, tratar al cliente con el mejor trato posible. “A fin de cuentas, mucho sentido común”.
Su día a día se dedica al control de stock e inventarios, gestión y compra de mercadería, reuniones, charlas y motivación a empleados, constante comunicación con la franquicia… “Y estar siempre disponible y alerta ante cualquier imprevisto, que os puedo asegurar que surgen bastantes y a cualquier hora y días del año”. Con todo esto, Joaquín tiene un objetivo claro: “Seguir siendo constante en este negocio y con planes de expansión. Buscar oportunidades y, sobre todo, ser emprendedor”.
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Leticia Medina
30/09/2011
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