Crean tendencia y su crecimiento en el mercado es espectacular. En 2010 abrieron más de 400 tiendas, la mayoría de ellas en el mercado internacional, donde la compañía crece sin pausa.
“En sus 10 primeros años, Mango abrió 100 tiendas. Después, pasamos a abrir 100 al año. Ahora, abrimos entre 400 y 500 tiendas anuales”, explica Enric Casi, director general de Mango.
¿Cómo se consigue este crecimiento? ¿Cómo se logra pasar de ser una tienda de moda al segundo exportador textil español en el mundo y hacerse con una red de más de 1.700 establecimientos? Enric Casi nos da las tres bases en las que se asienta la compañía y su éxito: “personas, concepto y tecnología propia”. Y estas tres bases, siempre tratadas desde tres valores: “la humildad, el afecto y la armonía”.
Lo más importante, el equipo
“El valor más importante de la compañía son las personas, su equipo”, resalta Casi. Y es que Mango se forma como una gran familia. Una familia de 10.000 personas (25.000 si contamos a todos los franquiciados de la cadena). En Mango se potencia mucho contar con una atmósfera alegre, el trabajo en equipo es constante, sin distinción de cargos. “Es básico para funcionar -dice Casi-. El crecimiento se logra con esfuerzo, ganas y motivación. Hacemos que el equipo tenga potencialidad y esto crea fidelidad de los trabajadores, afecto, hace que sientan los colores, que se dejen la piel por la empresa…”
Las otras dos patas de Mango son su concepto y su tecnología propia. ¿Su concepto? Claro y definido, en el que el diseño es clave y sus tiendas se convierten en boutiques, más allá de ser simples tiendas de ropa. “El low-cost no funciona en Mango. Hace unos años, lanzamos una colección de bajo coste, llamada Think Up, y no funcionó demasiado bien. El perfil de clienta de Mango busca la sofisticación, la ilusión, más allá del precio”, reflexiona Casi.
En cuanto a su tecnología propia, es lo que les lleva a la eficacia en la gestión. Mango cuenta con un equipo técnico formado por 250 personas que les mantiene a la vanguardia tecnológica, una innovación que les permite “minimizar costes y tiempos de espera, dos ejes básicos de nuestro trabajo”, resalta el director general. Gracias a esta innovación en tecnología, Mango cuenta con un servicio logístico que le permite llegar a todo el mundo.
Internacionalizar: una clave de identidad
Mango es, sin duda, un ejemplo de internacionalización: el segundo exportador textil español, presente en 102 países. Y siguen creciendo. Desde su plataforma logística en Parets del Vallés, Barcelona, Mango llega a prácticamente todo el mundo. Sus diseños, que se adaptan en un 20% al mercado de destino, han hecho de Mango una marca global, que conecta con el consumidor, sea de donde sea. “Creamos un vínculo con la cliente, ofrecemos una compra hecha desde la ilusión”, describe el director general.
2011 va a ser un año clave para Mango. En su expansión, el mercado internacional es su clara prioridad. “El mercado español lo tenemos bastante cubierto”, dice Casi. A través de franquicias, la compañía pretende abrir más de 500 tiendas en 2011, especialmente en Rusia y China. “En estos dos mercados vamos a tener una gran expansión”, indica Casi.
En 10 años, los planes son duplicar la facturación y tener unos 3.000 establecimientos más. ¿Sus límites? No se los plantean, al menos, por ahora. “Cuando copemos el mercado, quizás al alcanzar las 4.000 o 5.000 tiendas, nos plantearemos crecer a través de otras marcas. Pero por ahora, no tenemos planes establecidos. Falta mucho hasta entonces”, explica el director General.
Una empresa modelo
Mango es una perfecta referencia para los emprendedores. Un modelo a seguir en cuanto a desarrollo empresarial. Y todo conseguido con unos valores éticos muy firmes. Han logrado que su marca llegue de Oriente a Occidente, de Norte a Sur, gracias a su red de tiendas situadas en las principales calles comerciales. Pero también se han posicionado en internet, gracias a diferentes plataformas. Su mercado es la mujer sofisticada, a la que se dirigen con colecciones exclusivas, diseños cuidados y de calidad y una atención exquisita. Pero también se ha hecho un hueco entre el público masculino con su colección HE. Y se han convertido en una referencia en cuanto a política de responsabilidad social corporativa. Un hito tras otro, que convierte a esta empresa en un claro modelo de éxito.