Una nueva franquicia aterriza en el mercado español. El Templo del Masaje es una red de centros especializados en masajes terapéuticos y relajantes y tratamientos estéticos que, tras probar durante unos años la viabilidad de los centros, comienza a conceder franquicias en toda España.
La historia del negocio
Este negocio nace de la mano de tres mujeres emprendedoras, Marina Asir y Marina y Maribel Corpa, que tras conocerse en el instituto dedicaron sus vidas a diferentes actividades académicas hasta que una de ellas comenzó a trabajar en una franquicia de masajes, ya desaparecida, y se dio cuenta del nicho de mercado que existía. En el año 2005 realizaron un estudio de viabilidad, se lo presentaron a una entidad bancaria que enseguida advirtió la rentabilidad y les concedió la financiación inicial para comenzar.
"El Templo del Masaje nace en 2005 como resultado de varios factores. Por un lado hacer accesible los servicios estéticos y sobre todo el masaje a todo el mundo y que la gente pueda aprovechar los beneficios de estos tratamientos cuando los necesite. Por otro lado, vimos que era un sector descuidado en algunos aspectos y que no tenía la imagen ni el reconocimiento que merecía y quisimos crear un concepto donde los profesionales fueran cualificados, usar una estética científica y dar un servicio integral a la altura, algo que nos diferencia de muchísimos centros que hay actualmente”, explica Marina Assir, fundadora y directora de expansión.
En la actualidad la marca cuenta con dos puntos de venta en la ciudad de Madrid, uno propio y otro franquiciado. Ambos locales se plantearon de diferente forma según superficie de local, ubicación y hasta fecha de apertura para comprobar la viabilidad del mismo. “Empezamos justo antes de entrar en la crisis y en el 2009, que fue un año especialmente duro, abrimos nuestra primera franquicia con un éxito abrumador. En lo que la compañía lleva de año han crecido un 12%. Son datos que junto con los datos económicos globales muestran claramente que el sector ha salido beneficiado de la situación actual, si bien también es cierto que la demanda de servicios viene creciendo de una manera constante en los últimos años, independientemente de la tendencia general”, afirma Marina.
El negocio
El Templo del Masaje fundamenta su actividad dos áreas concretas: el masaje, manipulaciones que se realizan a los músculos para conseguir su relajación mediante técnicas de calor y estiramientos, y un amplio abanico de servicios estéticos, los cuales se realizan dentro de la más estricta higiene y usando los productos de máxima calidad.
En cuanto al tipo de franquiciado que buscan, “no es imprescindible una experiencia previa aunque por supuesto siempre da una ventaja. En cualquier caso, nosotros siempre vamos a estar ahí en todo momento para cualquiera de las necesidades tanto en el arranque como en el día a día del negocio. Es una excelente oportunidad para personas que estén planteándose dar el salto a ser su propio jefe en un negocio sólido y contrastado tanto si ya ha trabajado en el sector como si no. Igualmente existe un hueco para empresarios que quieran invertir o compaginar con otras actividades ya que podemos encargarnos de la gestión global del negocio”, concluye Marina.