Fernando Romero tiene una franquicia de la cadena 100 Montaditos en Zaragoza. Desde hace un año, compagina la gestión de sus escuelas de Danza y Música con la de esta franquicia especializada en montaditos. Y le va bien. Quiso diversificar, “me apetecía hacer alguna otra cosa diferente”. Y tras visitar algunas ferias de franquicias, se encontró con esta cadena del Grupo Restalia. “Tras ver el funcionamiento de sus restaurantes, me interesó el concepto”.
El restaurante de Fernando abre todo el día, cubriendo desayunos, comidas, meriendas y cenas. Su labor se centra en la gestión y administración del local. “Voy por las mañanas, a controlar los pedidos, supervisar que esté todo preparado y coordinar el trabajo con la encargada. Después me voy hacia mis otros negocios, para volver por la tarde al restaurante a coordinar el trabajo con la encargada de la tarde”. En total, el restaurante de Fernando cuenta con tres encargadas y 12 empleados distribuidos en distintos turnos. Un personal que el franquiciado se encarga de gestionar. “Es uno de los aspectos claves para que el negocio funcione: el equipo que trabaja en él. Hay que hacer un importante trabajo de motivación”. Es uno de los factores del éxito que este emprendedor destaca. "Hay que mentalizarles de que esa es su casa, de que su trabajo es importante, estableciendo normas pero con un trato bueno, hablando. Es importante hacerles partícipes del negocio”. Y es que el equipo humano es básico para que el cliente se sienta bien. “Hay que ofrecer un producto de calidad y económico, pero sobre todo, conseguir que quien venga a comer esté a gusto”.
La franquicia 100 montaditos es, según Romero, una excelente opción incluso en tiempos de crisis: su ticket medio, de 3 o 4 euros, es muy accesible para todos. “Con este concepto, el margen comercial es pequeño, pero sirves mucho, hay mucha cantidad de gente. Ese es nuestro secreto”. Y así, con un ticket medio bajo y un producto de calidad, “nos hemos convertido en el restaurante con más éxito del barrio. Estamos por encima de los demás, con diferencia”. El rendimiento de este establecimiento es grande, debido a la gran rotación. “El mecanismo es muy rápido y el servicio también, con lo que conseguimos que pasen muchos clientes por nuestras mesas”. Una vez más, en esto, interviene la calidad del personal empleado.
Además del personal y de ofrecer un producto de calidad y barato, ¿qué otros factores intervienen en el éxito del restaurante de Fernando? “Es fundamental conocer todos los detalles del funcionamiento del negocio, desde lo más básico. Estar bien preparado es imprescindible. Y otra de las cosas indispensables es la ubicación del local, que esté situado en una zona concurrida, a la vista, con buena decoración, mucha limpieza… Que al cliente le apetezca entrar”.
Comprometido con lo que hace (destaca la necesidad de sacrificar el tiempo libre cuando se empieza con algo nuevo), Fernando no descarta ampliar su cartera de negocios, abrir otra franquicia. Pero antes, “hay que ser previsor y cauto. Antes de montar nuevas cosas, hay que ser capaz de mantener lo que ya está en marcha”.
Ver cómo lo hacen los demás puede servir de guía antes de dar el paso. Y si preguntamos a Fernando que, bajo su experiencia, recomiende qué hay que tener en cuenta antes de embarcarse en un negocio, él lo tiene claro: “ Hay que mantener una gestión de gastos correcta, tener la financiación bien planeada y no subirse al barco sin tener cierto margen de maniobra. Como consejo básico, diría que el inversor aporte parte del capital, que no pida el 100% al banco, que aporte el 20% de recursos propios.”
Y para concluir: “100 Montaditos no es una franquicia difícil. Se puede ganar dinero, pero con trabajo. Hay oportunidades, negocios como éste, que funcionan, pero implica esfuerzo. Con trabajo, no hay problema para salir adelante”.